5 Tips para estudiar en verano y no morir en el intento

5 Tips para estudiar en verano y no morir en el intento

Por mucho que lo intentemos.. siempre habrá exámenes en septiembre.. y por ende, siempre habrá quien tenga que dedicar su periodo vacacional a prepararse aquello que no pudo o no quiso sacarse durante el curso. Si eres uno o una de ellas, no desesperes, si te organizas bien, estudiar en verano, no será tan malo como imaginas, tendrás tiempo de hacer planes con tus amigos y hasta pasarte unos días en la playita (o montaña.. lo que más te guste) Siguiendo estos consejillos y poniendo de tu parte disfrutarás del verano y triunfarás en septiembre ¡Ánimo!

1. Planifica muy bien tus sesiones

No tener planificado tu tiempo de estudio puede hacer que pierdas el tiempo de más, y te lleve a pensar que no te cunde todo lo que debería, lo que inevitablemente te llevará a desesperarte  y pensar que ya no puedes hacer más. El primer día, justo después de terminar el curso, dedica un tiempo a planificar tus asignaturas, los días que le vas a dedicar y el tiempo total. No te asustes, no tendrás que ponerte a estudiar ese mismo día.. puedes darte un par de semanas para despejarte y volver con más fuerzas.

Es importante que hagas un calendario puntualizando los días que vas a estudiar y el tiempo que le vas a dedicar a cada asignatura, estaría bien que te pusieras metas, del tipo “termino el tema 3 antes del 10 de julio”. Ponte retos asequibles, no pongas metas muy altas… te darás cuenta que hay tiempo de sobra. Una vez lo tengas terminado puedes ponerle colores, darle un poco de brillo, pegatinas, purpurina o algún detalle que lo haga un poco más divertido porque una vez lo tengas terminado, no dejarás de verlo durante toooodo el verano y es mejor que no te recuerde a algo aburrido.

2. Elige horarios que se adapten a tu hora de mayor productividad

Es muy normal que tus padres, amigos, hermanos, en definitiva, tu entorno, te aconseje estudiar por la mañana, “levántate temprano ponte a estudiar” “Debes aprovechar las mañanas”. Pero no son siempre las mañanas las horas más productivas… debes pensar un poco en tu rutina, en cuáles son los momentos en los que mejor te concentras, y aprovecharlos. Si sabes que por la noche puede cundirte más, cena pronto y dedica parte de la noche a estudiar, aunque esto no quiere decir que no estudies en el resto del día, si no, que en los momentos en los que te concentras menos, puedes dedicarlos a hacer tareas más rutinarias como ejercicios, o esquemas, el subrayado o simplemente a leer, para que cuando te sientes a estudiar de verdad te cunda mucho más.

3. Evita lugares calurosos, húmedos o mal ventilados.

Vivimos en el sur, y ya sabemos lo que eso significa.. calor, calor y más calor. Será complicado encontrar un espacio en el que se esté realmente a gusto, pero hay que buscarlo. El calor o la humedad nos puede provocar un sopor irresistible, y lo que menos queremos es tener que quedarnos a estudiar durante el verano, y que encima no nos cunda nada, eso, como ya hemos comentado, desespera a cualquiera. Por eso, lo ideal sería tener un despacho o cuarto en el que estés solo/a y que cuente con aire acondicionado, para programarlo un rato antes de que te pongas a estudiar, así cuando llegue el momento encontrarás un espacio adecuado. Si esto no es posible, no dudes en buscar un lugar público (una biblioteca) que suelen estar bien acondicionados y pueden salvarte de una modorra absorbente.

4. Utiliza técnicas de concentración 

Si pese a todos estos truquillos tienes la mente en la playa, en la cervecita, en los amigos de fiesta.. o en cualquier otra distracción estival, sírvete de técnicas para mejorar tu concentración, como la técnica Pomodoro (o técnica del tomate) en la que es fundamental plantear, anotar, registrar, procesar y visualizar, y establece 5 pasos básicos:

  1. Decidir la tarea a realizar
  2. Poner el pomodoro (el reloj o cronómetro) a 25 minutos
  3. Trabajar en la tarea de manera intensiva hasta que el reloj suene y anotar una X
  4. Tomar un pausa breve (5 minutos)
  5. cada cuatro “pomodoros” tomar una pausa más larga (15-20 minutos)

También puedes hacer uso de las nuevas tecnologías para no moverte de la mesa y que te cunda lo estudiado (que no nos olvidemos, es lo más importante.. estar delante del folio sin que nos cunda, no sirve de nada). Si tu problema es que eres incapaz de dejar de mirar el móvil y el WhatsApp es esa mosca que siempre te distrae, puedes descargarte Focus Lock, la aplicación que te deja, temporalmente, sin aplicaciones y que, si cumples con el horario, como premio, te las desbloquea para que te tomes un merecido descanso. Tu decidirás que aplicaciones quieres bloquear y la propia aplicación te propone 25 minutos de estudio por cada 5 de descanso.. aunque hay un modo exigente, para los más motivado/as puedes colocar 60 minutos de estudio por 15 minutos de descanso.

5. Tómate un descanso antes de comenzar los exámenes

Has cumplido como un campeón/a todo el verano.. es tiempo de que descanses y despejes la mente antes de comenzar los exámenes para los que tanto te has preparado. Unas semanas antes de tener el primer examen haz planes con tus amigos o familia, dedica unos días a despejar la mente y a recargar las pilas para dar la última semana repasando a tope! En este tiempo de vacaciones evita acordarte pensar en lo estudiado, sal diviértete y si puedes ponte moreno/a.. Lo agradecerás cuando tengas que ponerte a dar el último empujón.

 

¿Eres de los que dedicas el verano a estudiar? ¿Algún consejillo más para aportarnos? Coméntanos tus técnicas, seguro que hay más de uno al que les viene de perlas :)

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